Mirá cómo se arma un sitio en el modelo habitual. El dominio lo registra el que hizo la web, con su cuenta, porque era más rápido. El hosting queda dentro del plan de esa misma persona. El panel viene de un sistema montado sobre complementos que escribieron autores distintos, cada uno con su propio ciclo de actualización. La ficha de Google la creó quien hizo el marketing. Las redes las abrió otro. Nadie de esa cadena tiene el conjunto, y vos, que sos el dueño del negocio, tenés menos que nadie. Mientras todos están y responden, funciona. El día que uno solo desaparece, se descubre que no había un sistema: había un acuerdo tácito entre personas.
Ese mismo modelo es el que explica la otra mitad de los casos que nos llegan: los sitios que se rompen solos. Cuando el sitio se apoya en decenas de complementos de terceros que se actualizan cada uno por su cuenta, alcanza con que uno quede viejo para que todo se caiga, se vuelva lento o quede expuesto. No es cuestión de si va a fallar, es cuestión de cuándo, y está contado en detalle en por qué mi WooCommerce se rompe. Por eso arreglar el síntoma no alcanza: si el sitio vuelve a levantarse sobre la misma base, en unos meses vas a estar leyendo esta página de nuevo.
Nuestra salida es sacar la causa, no el síntoma, y tiene dos formas según qué sea tu sitio. Si es una web institucional, la pasamos a un sistema propio: sin complementos de terceros, con muchísimo menos que pueda romperse y con un panel que tu equipo usa de verdad. Si es una tienda, va a Shopify, porque el soporte de la plataforma es parte del producto y no algo que dependa de que un plugin siga vivo. En los dos casos el criterio es el mismo y es el único que nos importa: que después puedas operarlo vos. Está desarrollado en migrar a una plataforma operable.
Y va una condición que preferimos decir de entrada en vez de esconderla en la letra chica: para darte soporte continuo necesitamos que el sitio viva en nuestro hosting. No es una venta cruzada, es lo que hace posible el compromiso. Si el sitio está en un servidor que no administramos, no controlamos los respaldos, no vemos las alertas y dependemos de un tercero para cada cambio; prometerte respuesta en esas condiciones sería prometerte algo que no podemos cumplir. Podés recuperar tu sitio con nosotros y quedarte donde estás —lo hacemos y está bien—. Lo que no vamos a hacer es venderte un soporte que no estamos en condiciones de sostener. El plan y qué cubre está en soporte y mantenimiento.