La Ley N.º 20.380, promulgada el 25 de setiembre de 2024 y publicada en el Diario Oficial el 7 de octubre de 2024, reguló la actividad de los operadores inmobiliarios y creó el Registro Nacional de Operadores Inmobiliarios, que funciona en el ámbito del Ministerio de Educación y Cultura y es administrado por una comisión honoraria. Alcanza a comisionistas, agentes, corredores, operadores, franquicias y empresas de servicios inmobiliarios que intervienen en compraventas y alquileres, y para inscribirse pide, entre otras cosas, acreditar cursos de operador inmobiliario reconocidos por el Ministerio, estar inscripto ante los organismos fiscales y previsionales y ante los de control de lavado de activos.
Lo que nos toca a nosotros está en el artículo 6, que incluye entre las obligaciones del operador la de “publicar en toda oferta la matrícula correspondiente al número de registro de operador inmobiliario”. Leído en lenguaje de diseño: el número de matrícula no es un dato de la página “Nosotros”: es un campo de la ficha de propiedad. Toda oferta significa toda —la del sitio, la del portal, la del cartel, la de la publicación en redes—, y en la web eso implica que la plantilla de propiedad tiene que tener el lugar previsto y que el dato tiene que salir cargado por sistema y no escrito a mano, porque lo que se escribe a mano en cuarenta fichas se olvida en la cuarenta y uno.
La misma ley prohíbe expresamente la reseña engañosa sobre las características del inmueble, sobre las condiciones de la oferta o sobre los términos de la contratación, e incluye entre las obligaciones dar información veraz sobre el precio y las formas y medios de pago. Traducido a la ficha: los metros y la antigüedad son afirmaciones, no adornos; las fotos con lente muy angular y las imágenes generadas o retocadas de más también dicen algo sobre el inmueble; y si el precio depende de la moneda, de la forma de pago o de gastos que se suman, eso va escrito en la ficha y no “se conversa en la visita”.
Hay una consecuencia práctica más, y es de operación: si el registro se renueva periódicamente, el número y su vigencia son un dato que caduca, y todo dato que caduca tiene que poder editarlo quien se entera de que caducó. En los sitios que hacemos, la matrícula es un campo del panel: se cambia en un lugar y se actualiza en las cuarenta fichas a la vez.